Querer (Movistar Plus+)
septiembre 17, 2025
Querer (Movistar Plus+)

Existen ficciones que no se proponen narrar lo extraordinario, sino mostrar con crudeza lo que acontece en la aparente normalidad. Querer, la miniserie de cuatro episodios producida por Movistar Plus+, pertenece a esa rara estirpe. Tras treinta años de matrimonio y dos hijos, una esposa abandona el hogar y denuncia a su marido por violación continuada. El relato avanza en dos planos paralelos: el viaje judicial y el recorrido íntimo de una familia que encarna con precisión quirúrgica las dinámicas de un sistema patriarcal que ha sabido infiltrarse en la vida cotidiana con la fuerza de lo invisible.

La serie no se detiene en el estruendo de la violencia explícita. Su apuesta es más inquietante: nos sumerge en la textura banal de lo familiar, en los silencios cómplices, en las frases dichas como quien no dice nada, en los gestos que parecen nimios y que sin embargo articulan un dispositivo de poder. Lo perturbador de Querer no es lo que exhibe, sino lo que normaliza: la violencia como hábito, la dominación como gramática compartida, el consentimiento falseado como parte de un guion marital que se repite hasta volverse incuestionable.

Aquí radica la potencia de la serie: obliga a confrontarse con la incomodidad de que la violencia doméstica y sexual no surge como un accidente monstruoso, sino como la consecuencia lógica de un sistema de servidumbres voluntarias. En la pareja, como en tantas, el amor se mezcla con la coerción, la intimidad con la intimidación, el cuidado con la humillación. Lo que vemos no es un caso aislado, sino una muestra paradigmática de mecanismos extendidos: dobles vínculos, triangulaciones familiares, la estrategia de disociar lo que se enuncia de la manera en que se enuncia, produciendo esa confusión que tanto favorece al abusador.

Los creadores de la serie logran retratar con sobriedad los modos en que la palabra se transforma en instrumento de manipulación. La puntuación de los discursos —los silencios, las interrupciones, los cambios súbitos de tono— se convierte en un arma sutil, capaz de desarmar a la víctima y de instalar la duda en quienes observan desde fuera. No hay golpes espectaculares ni escenas destinadas a la escandalización: lo que hay es un retrato realista de la violencia de baja intensidad, de esa agresión encubierta que, precisamente por cotidiana, resulta más devastadora.

Desde un ángulo psicoanalítico, Querer se sostiene en el retrato de la disociación. El marido encarna la escisión narcisista de quien puede presentarse como hombre respetable en lo público y ejercer violencia en lo íntimo, sin que ambas facetas entren en conflicto. Este mecanismo, que roza lo psicopático, se reproduce también en la familia: los hijos oscilan entre la identificación con la víctima y la negación, entre la lealtad a la madre y la fidelidad al padre, atrapados en un campo de tensiones donde la verdad se vuelve insoportable.

El espectador asiste, entonces, no solo a un drama judicial, sino a la representación de los mecanismos de autoengaño, desplazamiento, proyección y formación reactiva que sostienen al grupo familiar. La serie muestra con precisión cómo el miedo, la apariencia social y el deseo de preservar la imagen cohesionan las dinámicas de maltrato. Y nos confronta con una pregunta inquietante: ¿cuánto de esto está presente en relaciones que se proclaman normales, felices o incluso ejemplares?

La conclusión es ineludible: Querer es una ficción imprescindible, no solo por su valor artístico, sino porque pone en escena, sin adornos, lo que ocurre detrás de las puertas cerradas de muchos hogares. Recomendarla para ver en pareja no es una simple ocurrencia: es una invitación a cuestionar los vínculos, a poner en palabras lo que tantas veces se calla. En un tiempo en que el consentimiento se discute, se negocia y se confunde, esta serie se convierte en una herramienta de reflexión urgente.

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Arnan Castelló

¡Hola! Me llamo Arnan Castelló y soy Psicólogo Sanitario y Psicoanalista, también con formación en psicoterapia clínica y terapia de pareja y familia, especializado en paternidad, maternidad y crianza, sexualidad, adolescencia, drogodependencias y conductas adictivas

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